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Capítulo 3

B. El Hijo de Dios, en su Templo en el poder del Espíritu Santo.

1. Envió a su mensajero Elías o Juan el Bautista.

a. 3:1 Pongan atención, yo les enviaré mi mensajero. El cual preparará el camino delante de mí. Yo vendré a su templo, repentinamente, el Señor a quien ustedes buscarán. El ángel del pacto, a quien ustedes desean. Mira, él viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.

2. Su obra en la tierra realizada en el Poder de su Espíritu.

a. 3:2 ¿Quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿O quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavar.

b. 3:3 Se sentará para afinar y limpiar la plata. Porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como oro y como plata; y traerán a Jehová la ofrenda de su justicia.

c. 3:4 Será grata a Jehová la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos.

C. El juicio que le hace a su pueblo en su venida.

1. Seré testigo en sus juicios.

a. 3:5 Vendré a ustedes para juicio; inmediatamente actuaré, siendo su testigo, contra los hechiceros, adúlteros, contra los que juran mentira, los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano. Y a los que hacen injusticia al extranjero, no tengan temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.

b. 3:6 Hijos de Jacob, ustedes no han sido consumidos, porque yo Jehová soy inmutable.

2. Permanecen sin guardar su ley y sus mandamientos.

a. 3:7 Jehová de los ejércitos les habló, y les dijo: Desde el tiempo en que vivieron sus padres, se han apartado de mis leyes, y no las guardaron. Les hablé diciéndoles, que se volvieran a mí, y yo me volveré a ustedes. Pero ustedes me protestaron diciendo: ¿En qué hemos de volvernos?

3. Roban a Dios en la ofrenda y en los diezmos.

a. 3:8 Jehová les dice: ¿Robará el hombre a Dios? Pero ustedes me han robado. Sin embargo, ustedes protestaron y dijeron: ¿En qué te hemos robado? En sus diezmos y ofrendas.

b. 3:9 Malditos son con maldición, porque ustedes, toda la nación, me han robado.

c. 3:10 Traigan todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa. Y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.

d. 3:11 Reprenderé también por ustedes al que daña los frutos, y no les destruirá el fruto de la tierra, ni su vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.

e. 3:12 Todas las naciones les dirán bienaventurados. Porque serán tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.

4. Han sido violentos de palabras contra Dios.

a. 3:13 Sus palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová. Y protestaste diciendo: ¿Qué hemos hablado contra ti?

b. 3:14 Han dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?

c. 3:15 En este momento, nos referimos a que: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad, ellos no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon de sus juicios.

5. Los temerosos serán su especial tesoro.

a. 3:16 Mientras tanto, los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero. Jehová los escuchó atentamente, y fue escrito en el libro de la memoria delante de él. Los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.

b. 3:17 Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve.

c. 3:18 Entonces se volverán, y podrán discernir la diferencia entre el justo y el malo. Entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. 

Capítulo 3

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